viernes, 29 de abril de 2016

Regular las pseudoterapias (I) #La lista de la vergüenza #noticias


El Congreso de Terapias Naturales reivindica el maridaje de todos los profesionales de la saludnoticias de salud Agencia Efe

Seguro que más de uno de los lectores del blog se habrá quedado sorprendido al enterarse de la presencia de representantes de varios organismos públicos y colegios oficiales en el llamado "V Congreso Internacional de Terapias Naturales". O, al menos, al enterarse de la presencia de representantes de organismos públicos; lamentablemente los Colegios de Enfermería, Fisioterapia y, sobre todo, Farmacia nos tienen más acostumbrados a estas cosas, y su asistencia a un congreso cuyo programa incluía ponencias con títulos como "La Trascendencia de las Técnicas de Detoxificación en el Paradigma de las Terapias Biomédicas e Integrativas" no llama la atención a estas alturas. Pero ¿aa Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de Madrid?

Pues ya tenemos la respuesta, y de la sorpresa casi hemos podido pasar a la consternación al enterarnos de que las autoridades parecen haber suscrito el lema del congreso, "lo natural es estar regulado", hasta el punto de que según el presidente de la asociación convocante, Cofenat,

La Comunidad de Madrid se ha comprometido públicamente en la inauguración del Congreso a tomar medidas para avanzar en la falta de regulación dentro de la región.

Las terapias naturales dan un paso al frentenoticias de salud Agencia Efe

Pero un momento: digo que casi hemos podido pasar a la consternación porque la cosa no está tan clara. No está tan clara porque los representantes de la sanidad madrileña no han dicho hasta ahora, al menos públicamente, ni una palabra sobre el tema, así que solo tenemos las declaraciones del presidente de Cofenat. Pero no está tan clara, sobre todo, porque (y aquí volvemos a la sorpresa) el sector ya está regulado.

Vayamos por partes. La Constitución Española establece en su artículo 149 que corresponde al Estado, entre otras, la competencia exclusiva sobre bases y coordinación general de la sanidad. Y en consecuencia el Estado ha dictado varias normas básicas que configuran eso mismo, las bases de la actividad sanitaria en España. En la materia que nos ocupa (las "terapias naturales") son sobre todo dos: el Real Decreto 1277/2003, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, y la Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.

Vamos a verlo con calma y paso por paso.

La legislación básica estatal:

    1. Define a la actividad sanitaria como el "conjunto de acciones de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación, dirigidas a fomentar, restaurar o mejorar la salud de las personas realizadas por profesionales sanitarios"(art. 2.1.d) Real Decreto 1277/2003 , por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios).

    2. Atribuye a los Licenciados en Medicina "la indicación y realización de las actividades dirigidas a la promoción y mantenimiento de la salud, a la prevención de las enfermedades y al diagnóstico, tratamiento, terapéutica y rehabilitación de los pacientes, así como al enjuiciamiento y pronóstico de los procesos objeto de atención", ello sin perjuicio de las funciones que de acuerdo con su titulación y competencia específica corresponda desarrollar a otros profesionales; y a los Diplomados universitarios en Fisioterapia "la prestación de los cuidados propios de su disciplina, a través de tratamientos con medios y agentes físicos, dirigidos a la recuperación y rehabilitación de personas con disfunciones o discapacidades somáticas, así como a la prevención de las mismas" (artículos 6 y 7, respectivamente, Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias), y;

    3. Define a sus efectos a la unidad asistencial, como la "organización diferenciada, dotada de los recursos técnicos y de los profesionales capacitados, por su titulación oficial o habilitación profesional, para realizar actividades sanitarias específicas. Puede estar integrado en una organización cuya actividad principal puede no ser sanitaria."; entre la que se define típicamente como unidad 101 la de terapias no convencionales, como aquella "unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos de las enfermedades por medios de medicina naturista o con medicamentos homeopáticos o mediante técnicas de estimulación periférica con agujas u otros que demuestren su eficacia y su seguridad.", y cuyos requisitos mínimos pueden "ser complementados en cada comunidad autónoma por la Administración sanitaria correspondiente para los centros, servicios y establecimientos sanitarios de su ámbito" (artículo 2, Anexo II y artículo 4 RD 1277/2003 , citado), que no abolirlos.

En principio, la ya añeja reivindicación de Cofenat y otras asociaciones del sector se basa -dicen- en que sus actividades no están contempladas por esa normativa, ya que sus profesiones no están legalmente reconocidas como sanitarias. Pero resulta que eso no es cierto. Legalmente, todas las actuaciones

tendentes a la conservación, mantenimiento y restablecimiento de la salud, mediante el diagnóstico, la indicación terapéutica y el pronóstico, o la prevención, recuperación y rehabilitación de disfunciones somáticas mediante el empleo de agentes físicos, son, sustantivamente consideradas, actuaciones sanitarias encomendadas a determinados profesionales sanitarios o profesionales del área sanitaria, como los establecimientos en los que se desarrollen dichas prácticas unidades sanitarias.

Vamos, que

cualquier terapia, ya sea convencional o natural como se denominan las no convencionales, deben estar integradas en el sistema de salud ya sea público o privado, en tanto que se desenvuelven en el ámbito sanitario, puesto que se ocupan de la salud de las personas y del tratamiento de las enfermedades que es en lo que consiste cualquier terapia.

Es decir: el hecho de que no sean profesionales sanitarios reconocidos en la legislación vigente no implica que sus actividades tampoco sean sanitarias a los efectos de dicha legislación, sino que

Por el contrario, la coincidencia de la actuación terapéutica con la que, sin ninguna diferenciación, se define como actuación sanitaria, es el motivo para que el profesional que la ejerza y el establecimiento en que se practique deban cumplir las exigencias previstas en la legislación básica estatal, tal como con cierta evidencia se establece en el artículo 4.2. de la Ley 44/2003, de Ordenación de la profesiones sanitarias -"El ejercicio de una profesión sanitaria, por cuenta propia o ajena, requerirá la posesión del correspondiente título oficial que habilite expresamente para ello o, en su caso, de la certificación prevista en el art. 2.4 , y se atendrá, en su caso, a lo previsto en ésta, en las demás leyes aplicables y en las normas reguladoras de los colegios profesionales".

Ya ven, hasta el curandero cuántico de En Boñar necesita una titulación sanitaria oficial para poder vender sus tratamientos de "física cuántica"
Ya ven, hasta el curandero cuántico de En Boñar necesita una titulación sanitaria oficial para poder vender sus tratamientos de "física cuántica"

En resumen,

Las normas básicas del Estado parten de la idea que nos es conocida y que consiste en que las terapias naturales son actividad sanitaria y deben regularse como tales, algo que sigue siendo una cuestión harto controvertida desde el punto de vista de la comunidad científica, o que en determinadas situaciones se admiten como tales, y deben ejercerse bajo la vigilancia y el control de personal sanitario y en instalaciones que tengan la consideración de centros sanitarios; y, por lo tanto, su regulación debe inscribirse en ese marco tal y como contempla el Real Decreto 1277/2003 en el Anexo I, cuando clasifica los centros, servicios y establecimientos sanitarios y se refiere en el Anexo II a las diferentes Unidades Asistenciales y denomina a la U.101 como de Terapias no convencionales, y la define como la: "unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos de las enfermedades por medios de medicina naturista o con medicamentos homeopáticos o mediante técnicas de estimulación periférica con agujas u otros que demuestren su eficacia y su seguridad".

De modo que ahí tienen la verdadera razón por la que Cofenat y otras asociaciones del sector se empeñan en lloriquear diciendo que sus actividades no están reguladas y que necesitan una normativa: no porque esta no exista, sino porque la que existe reserva sus actividades a los profesionales sanitarios debidamente titulados y eso, naturalmente, no les gusta nada.

Ahora bien: ¿resolverán su problema con eso de hacer la pelotilla a la Comunidad de Madrid para ver si les dicta una normativa más a su gusto?

Pues tampoco. Recordemos que estamos hablando de la normativa básica del Estado. Las Comunidades Autónomas tienen competencias para organizar los establecimientos sanitarios o incluso establecer requisitos adicionales para estas actividades, pero siempre respetando

la competencia del Estado para dictar la legislación básica en materia de sanidad, que en este particular comprende la definición y clasificación de lo que sean los establecimientos sanitarios y determinación de las garantías mínimas comunes a todos ellos en todo el territorio nacional (así STC 32/1983 , 80/1984 y 109/2003 ), dirigido a asegurar los intereses generales y dotado de estabilidad.

De hecho, una norma autonómica que pretendiera regular de otra forma las "terapias naturales", estableciendo menores exigencias o incluso reconociendo títulos no establecidos en la legislación básica estatal, y que

quiera atribuir estas actuaciones a profesionales no sanitarios, y ello con la pretensión de quedar fuera de la letra de las definiciones de 'actividad sanitaria' ("conjunto de acciones… realizadas por profesionales sanitarios"), de las "profesiones sanitarias tituladas" y de las unidades sanitarias de terapias no convencionales ("unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos…").

sería sencillamente nulo.

Que es lo que le ocurrió al Decreto 31/2007 por el cual la Generalitat de Cataluña pretendía regular el ejercicio de determinadas "terapias naturales", declarado nulo por Sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (esta y esta) y del Tribunal Supremo (esta). Que es, como habrán adivinado, de donde han salido las citas en cursiva.

Lo cual no quiere decir que la normativa existente no sea susceptible de mejora, por supuesto. Pero de eso hablaremos otro día.

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