viernes, 27 de mayo de 2016

¿A las puertas de una quinta interacción? #Cuentos Cuánticos #noticias


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Cuenta la leyenda que Isidor Isaac Rabi, premio Nobel en física por el descubrimiento de la resonancia magnética nuclear, preguntó -¿Quién ha ordenado esto?-, tras el descubrimiento del muón.  No estaría nada mal saber qué preguntaría ahora que estamos a las puertas de poder descubrir que hay interacciones que aún no conocemos en nuestras escalas de energías.

De lo que va esto es del resultado de este artículo:

Observation of Anomalous Internal Pair Creation in 8Be: A Possible Indication of a Light, Neutral Boson

En este artículo se dice que se han encontrado evidencias bastante sólidas de la existencia de un nuevo bosón en unas determinadas reacciones nucleares.  Este bosón sería el mediador de una interacción que aún no conocemos, una interacción muy débil que sería capaz de conectar de forma no gravitatoria eso que llamamos materia oscura con nuestra materia ordinaria.  Es solo un primer paso, una primera evidencia de la que se tendrá que estudiar mucho.  Por supuesto que hay que mantener la calma y los pies en el suelo y para ello nada mejor que leer a Francis:  Primeros indicios de una nueva fuerza interacción fundamental.

Si eres fuerte de espíritu te animo a que abras el artículo y lo leas.  La verdad es que es un poco descorazonador.  Este es uno de esos ejemplos en el que el título dice una cosa que luego no se encuentra por ningún sitio en el texto.  Es uno de esos casos en el que la ciencia se muestra tan árida y ardua como es posible.  Hay profusión de términos, de datos, de conceptos, de ideas experimentales y de palabrejos.  Nuestro objetivo es limpiar todo eso para dejar brillar con todo su esplendor la idea que subyace y las conclusiones que podemos obtener de ahí.  Espero conseguirlo.

Núcleos, núcleos excitados y desexcitaciones

El rollo este va de excitar energéticamente núcleos atómicos y ver como pierden esa energía. Como sabemos y como hemos dicho muchas veces por aquí un sistema físico suele tener la santa manía de estar en su estado de mínima energía.  Por lo tanto, si excitamos el sistema inyectando energía en el mismo esperamos que de manera espontánea esa energía se emita de alguna manera para perder el exceso y permitir que el sistema vaya a su estado de mínima energía.  La idea no deja de ser simple, ¿verdad?

Si nos concentramos en núcleos atómicos, que son esas agrupaciones de protones y neutrones que se encuentran en los átomos, tenemos distintas formas en las que dichos núcleos emiten la energía que tienen al estar excitados.  Estos núcleos, dependiendo de determinadas condiciones, emiten partículas alfa, electrones, fotones de alta energía, etc.

Dentro de ese etcétera hay una forma en la que un núcleo puede perder energía, si se dan las condiciones adecuadas, que es la que nos interesa.  La energía sobrante se puede invertir en crear un par electrón y positrón (un par de materia/antimateria) que saldrán disparados del núcleo formando un determinado ángulo.

Vamos a introducir a un amigo, el núcleo de berilio.  El berilio tiene en su núcleo 4 protones, ese es su número atómico, el número que lo identifica en la tabla periódica.

Tabla-periodica

El berilio se puede presentar con distintos números de neutrones en su núcleo, los isótopos.  El que nos interesa a nosotros ahora es el que tiene cuatro protones, como todo buen berilio, y cuatro neutrones, es decir, el que tiene un número atómico (número de protones) igual a 4 y un número másico (la suma del número de protones y de neutrones presentes) igual a 8.

berilio8

Ahora supongamos que podemos excitar el núcleo de algún modo.  El núcleo entrará en un estado excitado y tendrá tendencia a ceder ese exceso de energía para volver a su estado de mínima energía o estado fundamental.  Una de las formas en las que eso es posible es emitiendo un electrón y un positrón en un proceso que se denomina creación interna de pares:

berilio8exc

En la imagen hemos denotado el estado excitado por un asterisco y cede su energía creando, literalmente, un par electrón y positrón.  Evidentemente la energía del estado excitado ha de ser mayor que el doble de la masa del electrón para poder crear un par de electrón/positrón (recordemos que cada miembro de un par de partícula/antipartícula tienen exactamente la misma masa).

Preparando berilios-8 excitados

Para empezar lo que necesitamos es tener un conjunto de núcleos de berilio que estén excitados y que puedan crear pares de forma interna como se ha descrito en la sección anterior.  Con tal fin, partimos de una muestra que contiene litio.  El litio es átomo cuyo núcleo tiene tres protones.  Elegimos trabajar con litio con un número másico (suma de protones y neutrones) igual a 7, es decir, tres protones (porque es litio) y cuatro protones.

Lanzando protones contra esa muestra que contiene litio-7 conseguimos, a través de un proceso de captura del protón, un núcleo que ahora tiene 4 protones, es un berilio, y un número másico de 8.  Si ajustamos bien la energía con la que lanzamos los protones podemos conseguir que el berilio formado esté en un estado excitado que libere su energía por creación interna de pares.

litio

Pues nada, ya tenemos lo que necesitábamos, nuestro berilio-8 excitado.

¿Qué buscamos? ¿Qué esperamos encontrar?

Una vez que tenemos la muestra preparada y tal, bombardeando la cosa con litio con protones y esperando que se forme berilio-8 excitado, lo que esperamos encontrar es una emisión de electrones y positrones:

berilio8exc

Medir electrones y positrones es bastante fácil, se nos da bastante bien medir partículas cargadas.  Lo que no es tan fácil, y es parte de la gracia del experimento, es medir el ángulo con el que esos electrones y positrones salen del núcleo y la energía que llevan en conjunto (en realidad, para gentes tiquismiquis se busca medir la masa invariante del sistema formado por el par de partículas).

Este tipo de experimentos tiene una larga historia, pero es ahora cuando se han podido medir esos parámetros con la suficiente finura como para poder encontrar algo inesperado (en principio).

Lo que uno espera encontrar es que el número de pares encontrados vaya disminuyendo para ángulos cada vez mayores y para energías del par cada vez mayores.  Es decir, en el experimento se verán muchos pares con ángulos y energías pequeñas y el número se irá reduciendo al considerar ángulos y energías mayores.

Vamos, que lo que esperamos encontrar si todo va como suponemos que tiene que ir, con nuestra física de andar por casa etc, es:

angulo

¿Qué se ha encontrado?

La naturaleza generalmente gusta de hacernos pasar por bobos y esta oportunidad no la iba a desaprovechar… o al menos eso me gustaría a mí.

Lo que se ha encontrado en el experimento es algo así (muy simplificado):

angulo2

Hay un maldito exceso de pares centrados en un ángulo de salida de 140º y que corresponde a una energía del par correspondiente a 17MeV.

Los experimentales que han llevado a cabo este trabajo están bastante seguros de que no es un fallo del experimento, podemos confiar bastante en que todo ha ido bien y que ese pequeño exceso inesperado realmente está ahí.  Pero como advierte Francis en su blog hay que esperar a nuevas confirmaciones independientes.

Supongamos que sí, que eso está ahí… ¿Qué diablos significa eso?

La posible explicación

Una explicación a este exceso de pares electrón/positrón en el experimento es que los berilio-8 excitados puedan perder su energía emitiendo una partícula desconocida, que en un alarde de originalidad se denomina partícula X.  Esta partícula se desintegra muy rápidamente en pares electrón/positrón que salen en ese ángulo.  La energía del par electrón/positrón, los 17MeV (que es una medida de energía) corresponde a la masa de la partícula que origina el par, la partícula X.

partX

Por cuestiones de distintas leyes de conservación y el comportamiento de esta reacción sabemos que la partícula X ha de ser un bosón, una partícula de espín entero y que se tiene que comportar como un fotón, más o menos.  La diferencia es que el fotón usual no tiene masa y por lo tanto transmite una interacción, el electromagnetismo, que tiene alcance infinito.  Nuestro bosón X transmitiría una interacción, es decir, sería capaz de comunicar y de actuar sobre las partículas que conforman nuestra materia usual pero debido a que tiene masa (esos 17MeV) su alcance sería muy pequeño y por lo que sabemos de física atómica y molecular esta interacción sería muy, muy débil.  Eso implica que es difícil de detectar.

Este experimento podría ser la primera indicación de física que no ha sido descrita por el modelo estándar de la física de partículas en experimentos de baja energía.  Dado que la interacción es de muy corto alcance y muy débil podría ser una interacción "oscura" en el sentido de que permitiría explicar algunas características de la materia oscura y de su forma de relacionarse con la materia usual.

La gracia de todo esto es que las teorías de partículas más allá del modelo estándar, como algunas teorías de gran unificación, predicen la existencia de este tipo de partículas y de interacciones.  De confirmarse este resultado estamos ante las puertas de una nueva convulsión en física, una donde hay experimentos que podrán guiar nuestras pajas mentales teóricas.

Esto de la física, amigas y amigos, se está poniendo cada vez más interesante.  Espero que haya quedado claro, al menos un poquito, el experimento y sus consecuencias.  Seguiremos informando conformen vayan saliendo las noticias al respecto.

Nos seguimos leyendo…


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