lunes, 23 de mayo de 2016

Mega-tsunamis dieron forma a la antigua línea costera de Marte #Ciencia Kanija 2.0 #noticias


Artículo publicado por Tushna Commisariat el 16 de mayo de 2016 en physicsworld.com

Mega-tsunamis disparados por enormes impactos de meteorito desempeñaron un papel clave en la creación y formación de las líneas y terrenos de costa en el antiguo Marte, de acuerdo con el último trabajo presentado por un equipo internacional de investigadores. Gracias a un nuevo cartografiado geológico de las llanuras del norte de Marte, el equipo ha identificado vastos depósitos sedimentarios que, con mucha probabilidad, se asentaron gracias a dos masivos tsunamis que tuvieron lugar con una diferencia de varios millones de años. De acuerdo con los investigadores, las olas gigantes han dejado unas marcas indelebles en la superficie marciana, y sugieren que el planeta tuvo en una época océanos fríos y salados que eran propicios para la vida.

Tsunami en Marte

Tsunami en Marte Crédito: Alexis Rodríguez


Los geólogos y científicos planetarios han creído desde hace mucho tiempo que existió un gran océano en las regiones del norte de Marte, hace unos 3400 millones de años. Pero tras buscar durante más de 50 años, no han logrado identificar las características de una línea de costa a lo largo de una elevación constante, lo que hace muy difícil la existencia de tal océano. Pero gracias a un nuevo cartografiado basado en imágenes térmicas y geomórficas de las regiones de las llanuras del norte de Marte, alrededor de Chryse Planitia y al noroeste de Arabia Terra, Alexis Rodríguez del Instituto de Ciencias Planetarias en Tucson, Arizona, y sus colegas creen que enormes tsunamis cambiaron la forma del paisaje marciano.

Impacto profundo

"Nuestro descubrimiento ofrece una solución simple a este problema; una gran extensión de depósitos provocados por el tsunami dentro de un amplio rango de elevaciones probablemente caracterizó la línea de costa de los océanos del antiguo Marte", señala Rodríguez. Combinando análisis numéricos con datos de las imágenes, los investigadores concluyen que dos impactos de meteoritos, separados por millones de años, crearon unos cráteres marinos de 30 kilómetros de diámetro. Tales acontecimientos podrían haber generado olas hacia el interior del contienente de casi 120 metros de altura y que alcanzarían varios cientos de kilómetros hacia el interior terrestre.

"Hace unos 3400 millones de años, un gran impacto de meteorito disparó la primera ola del tsunami. Esta ola estaba compuesta de agua líquida. Formó  canales de oleaje para transportar el agua de nuevo al océano", dice el miembro del equipo Alberto Fairén, que actualmente se encuentra como científico visitante en la Universidad de Cornell en Estados Unidos.

Los análisis del equipo también sugirieron que dentro del antiguo océano marciano, los cráteres de impacto aparecían cada tres millones de años, pero durante durante los millones de años intermedios, Marte pasó por un cambio climático gélido, y el agua se convirtió en hielo. "Los niveles del océano retrocedieron de la línea de costa original a una secundaria, debido a que el clima se había hecho significativamente más frío", señala Fairén. Las pruebas de tal cambio climático se refleja en la morfología de los depósitos del tsunami. El tsunami más antiguo dejó tras de sí "enormes depósitos con grandes lóbulos, y cuando la ola volvió al océano, formó amplios canales de oleaje", de acuerdo con Rodríguez.

Flujos de hielo

Por contra, los sedimentos del tsunami más joven estaban principalmente compuestos de lóbulos de hielo redondeados, gracias al clima. "Estos lóbulos se helaron en la tierra cuando alcanzaron su máxima extensión, y el hielo nunca volvió al océano – lo cual implica que el océano estaba, al menos parcialmente, helado en aquella época", explica Fairén, añadiendo que el trabajo del equipo proporciona pruebas sólidas de la existencia de océanos muy fríos en el joven Marte. "Es difícil imaginar las playas de California en el antiguo Marte, pero intenta imaginar los Grandes Lagos en un invierno particularmente largo y frío, y sería una descripción más precisa del agua formando mares y océanos en el antiguo Marte", añade.

Dado que estos lóbulos helados han mantenido sus límites bien definidos y las formas relacionadas con el flujo, se deduce que el antiguo océano era salado. "Las aguas frías y saladas pueden ofrecer refugio para la vida en entornos extremos, dado que las sales podrían ayudar a mantener el agua líquida. De existir la vida en Marte, estos lóbulos de tsunamis helados son muy buenos candidatos para buscar señales de vida", señala Fairén.

Es más, estos lóbulos aún mantienen gran parte de los depósitos originales, y podrían decirnos más sobre la composición de los antiguos océanos. Rodriguez señala que muestrear estos materiales es crucial, y que podría ser el objetivo para un futuro aterrizador robótico marciano, o incluso para misiones humanas. Pero también añade que, debido a que los materiales están relativamente cerca del lugar de aterrizaje de Mars Pathfinder, nuestra actual tecnología podría haberlos puesto a prueba.

Los investigadores también han identificado algunas áreas inundadas por los tsunamis donde el agua parece contener sedimentos lacustres (fluviales), incluyendo residuo seco. Su plan es caracterizar estos terrenos y evaluar su potencial para futuras exploraciones.

La investigación se publica en Scientific Reports.