lunes, 11 de julio de 2016

Daniel Coronell: "Alejandro Ordóñez es quien más daño ha hecho al país" #De Avanzada #noticias


Todos-con-Ordóñez.jpg


Daniel Coronell acaba de publicar su libro Recordar es morir, en donde hace una radiografía del pasado reciente de Colombia y republica algunas de sus columnas.

En entrevista de Caracol con motivo del libro, Coronell explica por qué el actual procurador, Alejandro Ordóñez, es el personaje más siniestro en la historia reciente del país:



María Lucía Fernández: En la historia reciente de Colombia, ¿cuál ha sido el personaje más siniestro?

Daniel Coronell: El procurador Alejandro Ordóñez

María Lucía Fernández: ¿Por qué?

Daniel Coronell: Por dos cosas. Primero, porque es un regreso al pasado, es un regreso a un esquema absolutamente premoderno, superado por la Historia. Y, segundo, porque es la desaparición de la necesaria división entre lo que son las respetables creencias personales, y la función política de una persona de tan altas responsabilidades como él. Yo creo, con sinceridad, que el procurador Ordóñez es el personaje que más daño le ha hecho al país en los últimos años.

María Lucía Fernández: Daniel, [él] puede ser presidente, está aspirando.

Daniel Coronell: Sí, y Donald Trump en Estados Unidos.

El periodista lleva razón —de hecho, fue él quien denunció el fanatismo de Ordóñez antes de que fuera Procurador— y es muy valioso que Coronell sea consciente que gran parte del peligro de Alejandro Ordóñez radica en que él es la antítesis del laicismo — una persona que no puede separar la función pública de su superstición, no es apta para ejercer un cargo público (o para vivir en el siglo 21... y, ni siquiera en el 20, ya puestos).

Aunque sus declaraciones son importantes, no deja de ser deseable que Coronell escribiera más columnas recalcando que Colombia es un Estado laico — hasta ahora, los personajes públicos que reconocen la importancia del laicismo y podrían balancear los temas durante campaña, sólo mencionan el tema ocasionalmente; es como si hubiera una desconexión entre el reconocimiento de su importancia y actuar en consecuencia, exigiendo continuamente la aplicación absoluta y sin excepciones de este baluarte democrático, y recalcarlo una y otra, y otra vez, hasta ponerlo en la agenda nacional, y que sus violaciones diarias sean tratadas como lo que son, actos de corrupción.

Con todo lo que lo admiro, me parece que Coronell podría mejorar en esto y, si está por la labor de recibir críticas constructivas, pues qué bueno si atiende a esta. Por mi parte, yo me agenciaré su libro y buscaré el tiempo para leerlo.

(imagen: Picho & Pucho)

____
Publicado en De Avanzada por David Osorio