lunes, 5 de septiembre de 2016

Azote a su hijo sin miedo, aunque solo si es religioso #Diario de un ateo #noticias


3c291e6240eb3ccfd097fd0c0436bcd2.jpg
La ofensiva prepotencia de los verdaderos creyentes no tiene límite ni mesura algunos. Un creyente puede realizar el acto más irracional, peligroso, dañino o abominable y lejos de reconocer su error (muchas veces criminal) piensa que con decir "es por mi religión" está todo solucionado y el resto de la Humanidad debemos quedar satisfechos, e incluso caer rendidos ante tamaña demostración de clarividencia y conocimiento (divinos, por supuesto).


Y este ha sido el "argumento" que ha ofrecido una madre estadounidense, cristiana evangélica de verdad (de esas que desgraciadamente abundan en demasía en esas tan particulares tierras yanquis) cuando fue la policía a su casa a preguntarle por qué su hijo de tan solo siete años había aparecido en el colegio con 36 moratones y ampollas rojas. La piadosa "madre" explicó a los agentes que eran el resultado de haber pegado a su más que díscolo hijo con una percha para la ropa para simplemente "disciplinarlo" tal y como dice La Biblia y recomienda su congregación religiosa.

En el correspondiente juicio sobre los mencionados actos el abogado de la defensa ha argumentado que el estado no debe interferir con el derecho de su clienta de criar a sus hijos como considere apropiado. Es más, en la defensa de la madre ese mismo abogado ha presentado a la corte de justica varios pasajes bíblicos que defienden esta tan cristiana manera de "educar" a los niños, resumiendo su exposición con ese tan famoso dicho de que "la letra con sangre entra".

Y lo peor del caso es que lo mismo el veredicto acaba siendo de inocencia (que para eso son los EEUU) y así esta tan piadosa madre podrá seguir "educando" sin cortapisa ni injerencia alguna a sus hijos según la siempre reverenciada doctrina cristiana.

Spanking-Children.jpg