martes, 27 de septiembre de 2016

Nace el primer centro pionero estatal de investigación para la prevención del Alzhéimer en Barcelona #e-ciencia #noticias


Dr. José Molinuevo en el Barcelona Beta Brain Research Center

Las más de 800.000 personas que sufren esta enfermedad en España, no sabían que iban acabar olvidando su vida, su familia, su nombre… Es conocida como la enfermedad silente. Es Alzheimer. No hay síntomas de esta enfermedad hasta que son graves y comienzan a hacer mella en la memoria de los que la padecen. Se desconoce su origen y sus causas, se diagnostica tarde y no existe ningún tipo de medicación que retrase o frene su curso, ya que los medicamentos ensayados hasta el momento han fracasado. Por eso, en los últimos años, la investigación de esta enfermedad ha sufrido un giro radical cuando el mundo científico se ha dado cuenta de que existe una fase preclínica: los 15 y 20 años previos a la aparición de los primeros síntomas.

Esta fase de prevención es la que va a centrar toda la investigación sobre el alzhéimer el nuevo centro pionero de la Fundación Pasqual Maragall, Barcelona βeta Brain Research Center. En este novedoso complejo cuenta con 6 plantas donde se ubican las instalaciones dedicadas específicamente a la investigación clínica para la prevención del Alzheimer y acogen varios programas de investigación, como el Estudio Alfa o el proyecto europeo EPAD (European Prevention of Alzheimer's Dementia).

En estas investigaciones no hay pacientes, todos son voluntarios

Los casi 3.000 adultos sanos, entre 45 y 75 años, son hijos e hijas de enfermos de Alzheimer, como es el caso de Cristina Maragall Garrigosa, portavoz de la Fundación e hija de Pasqual Maragall. Cada tres años y durante décadas, a estos voluntarios se les realizan diversas pruebas: test de cognición, hábitos de vida, analíticas y pruebas de neuroimagen, como resonancias magnéticas. Ese es el caso de Manuela, tiene 61 años y estuvo cuidando de su madre con alzhéimer durante 11 años. "¡Esto es como volver al colegio!", exclama Manuela. "Las pruebas son sencillas, no son dolorosas y tampoco has de cambiar tus planes. Siempre que pueda ayudar para la investigación, estaré disponible. Es muy duro pensar que quizás algún día podría desarrollarla yo por mis antecedentes, ojalá que no…o que me la cojan a tiempo", reflexiona Manuela. El objetivo es recopilar información que permita identificar biomarcadores y factores de riesgo para diseñar estrategias de prevención de esta enfermedad. "Si fuésemos capaces de retrasar cinco años el inicio de los síntomas, el número de personas enfermas se reduciría a casi la mitad", explica el Dr. Jordi Camí, director general de la Fundación.

Otro de los estudios en los que participa el centro desde este verano es el proyecto europeo EPAD cuyo objetivo es empezar a probar fármacos que actúen en los estadios iniciales de la enfermedad del Alzhéimer para evitar o ralentizar la aparición de los síntomas. El Barcelonaβeta Brain Research Center comienza los primeros ensayos clínicos del EPAD, un proyecto en el que participan 35 centros de investigación, universidades, asociaciones de enfermos y laboratorios europeos. En el EPAD ya han empezado a reclutar a los posibles candidatos, de momento, ya han seleccionado a 200 de la Fundación Pasqual Margall.

La ilusión de todos y cada uno de los miembros de este equipo de investigadores es ver un proyecto nacer desde cero, se nota desde el brillo de sus ojos hasta el centro de la Fundación, blanco, aséptico y sin estrenar. Explican cómo funcionan las máquinas con pasión, con ganas de contarle al mundo la importancia de lo que investigan y lo que podrá suponer para el futuro de sus voluntarios. En el fondo, les mueve el deseo de que sus voluntarios nunca lleguen a convertirse en pacientes.