viernes, 30 de septiembre de 2016

Vaya mierda de estudio sobre las radiaciones wifi #La ciencia es bella #noticias


Esta es la mierda de estudio, que podéis ver completo en este enlace (pinchad tranquilamente, que va con notfollow):

radiaciones%2Bwifi.png

El autor, Joan Carles López, se autodefine como experto en geobiología y radiaciones, investigador y blablabla... Una búsqueda en Google me lleva a su currículo, donde vemos que su formación consiste en "diferentes seminarios en Alemania" y en la actual realización de un Máster en Bioconstrucción en la Universitat de Lleida. Que se imparta en una universidad no significa que tiene la dignidad que debería. Este máster, en concreto, incluye contenidos como "la contaminación electromagnética", que supuestamentamente afecta a la salud pero que, por lo que se sabe, va a ser que no. Un máster que mira más el rendimiento económico que el académico. (Ojo, que no busco un ataque ad hominem, sino ver cuánto de experto es este señor).

No va a ser un ad hominem, digo, porque voy a analizar su estudio, que lo podéis ver en su web pero que os resumo:

experimento-router-wifi-estevia-distanci
El señor Joan Carles coge una planta de estevia (a la que colma de alabanzas por sus fantásticas propiedades) y le coloca un router wifi en funcionamiento como veis en la foto. Lo hace "simulando el uso de redes sociales en el teléfono inteligente y pegado en la oreja". Que digo yo, ¿por qué no pone, en lugar del router, un móvil? Claro que luego dice "¿te pondrías un router pegado en la oreja?" Pues no, ¿por qué iba a hacerlo? Mantiene el curioso montaje durante siete días con iluminación natural y riego con agua mineral (riego de ricos, pero vale).

Resultado completo de su experimento (copio corriegiendo la ortografía):

"Al cabo de siete días perdió las hojas de la parte inferior y se paró su crecimiento, después de 7 días sin el router y con cuidados intensivos se secó lentamente hasta morir".

Entre sus observaciones cabe destacar que "la planta empieza con estrés térmico (se secó por el calor)" y que "la planta va padeciendo por las radiaciones". El investigador no soporta el sufrimiento del ser vivo objeto de su experimento:

"Viendo el resultado y la velocidad de secado decido retirar el router para empezar el proceso de recuperación (...) la planta no se recupera".

Y certifica:

"El equipo de medición acredita el exceso de radiaciones, + de 50.000 por metro cuadrado".

Con todo ello concluye, en su párrafo final, que las radiaciones afectan mucho a las plantas jóvenes, y que el uso del móvil y del wifi ha aumentado mucho, y que (con faltas graves de ortografía todo el rato) sobre todo ha aumentado mucho la proximidad a distintas partes del cuerpo y que... ¡mucho cuidado, que estas radiaciones son muy malas, como lo demuestra mi planta de estevia!

Vale, pero... el experimento es una mierda. ¿Dónde está la repetición? ¿Por qué no lo ha hecho varias veces para reducir el riesgo de que la planta estuviera ya enferma? Ítem más, ¿dónde los controles para determinar que realmente son las radiaciones y no la temperatura lo que ha dañado a su planta? (Detalles sobre esto en mi entrada doble ciego). Un experimento mucho mejor diseñado habría sido partir de 20 plantas similares, ponerles a diez de ellas un router y a las otras diez un aparato a la misma temperatura que los routers pero que no emita wifi. Y al final, podría llegar a unas conclusiones provisionales sobre el efecto del wifi en las plantas de estevia, evitando extrapolar los resultados a los seres humanos, con una fisiología diferente de la que tiene la bonita dicotiledónea.

Seguramente no lo ha hecho así porque el experto en radiaciones no sabe en qué consiste el método científico. Será que no fue a la ESO, donde se explica en segundo curso (a gente de 13 años). Le podríamos recomendar que hiciera menos másteres en bioconstrucción y que dedicara el tiempo a informarse en cómo se hace una investigación antes de ponerse a investigar.