lunes, 17 de octubre de 2016

La nueva generación #Indignación científica #noticias


Hace unas semanas recibíamos, entre el escepticismo y la alegría, la nueva temporada de Órbita Laika. Nuevos colaboradores, nuevo formato, nuevo presentador... había muchas cosas nuevas. Yo me encontraba entre los que querían darle una oportunidad al programa. Iba a echar mucho de menos a los colaboradores antiguos, algunos de los cuales he tenido la suerte de conocer en persona y a los que aprecio profundamente. Pero al ser uno de los pocos programas de divulgación científica que tenemos en la televisión, he querido verlo y darle alguna oportunidad.

Desgraciadamente, el crédito que le había dado al programa, lo han quemado casi por completo en un par de emisiones. ¿Por qué? Bueno, pues voy a contároslo, porque yo también lo valgo.



La nueva generación


Pues sí, así se llama la tercera tempo... bueno, no. No voy a llamarlo tercera temporada. Y no lo haré es porque no es ni siquiera el mismo programa. Puede que nazca del mismo proyecto, puede que el objetivo sea similar (no, no es el mismo, no os empeñéis), pero el programa no es igual ni por asomo. 

Por supuesto, hay cosas mejorables, que pueden darle al programa un aire nuevo. Hay puntos positivos, que, creo, habrían refrescado el formato antiguo sin tener que cambiar el fondo y los contenidos. Pero los que más pesan, vistos los tres primeros capítulos, son los negativos. 

Y sí, como la otra vez que hablé de este programa, aunque dé mi opinión, voy a usar, sobre todo, el punto de vista de mi mujer, la muggle, que para mí pesa muchísimo más que la mía propia, puesto que evita el posible sesgo que podría yo tener. Así que allá vamos.

Lo bueno

He querido empezar por lo bueno, para ir allanando el camino para los palos. Pero también porque creo que lo bueno es realmente bueno. Aunque también lo advierto, es escaso.

En dos programas, lo único bueno que he visto son las entrevistas a figuras relevantes. Stephen Hawking en el programa inaugural fue un pelotazo, al menos desde mi visión. Hablar en un programa del origen del Universo y tener a Hawking es un gran acierto. Dedicar un programa a la teoría evolutiva e invitar a una primatóloga como Jane Godall, también. Y esto es lo que creo que habría dado una vuelta de tuerca al formato anterior, refrescándolo, para darle un aire nuevo que siguiera enganchando gente. No sé quién nos depara el futuro y qué personajes relevantes de ciencia nos presentarán en siguientes programas, pero espero que le llegue el turno a investigadores españoles también, como podría ser Mariano Barbacid o incluso Francisco Martínez Mojica (el de CRISPR/Cas9, que está tan de moda). En cualquier caso, es la idea estrella de la nueva versión de Órbita Laika, por encima de cualquier otra con la que hayan construido esta nueva generación.

El otro acierto que percibo en el programa es el tener programas temáticos. Cuando comenzó su andadura, fue una de las cosas que eché de menos, aunque los colaboradores supieron convertirlo en una ventaja y no tengo queja alguna de no tener estos programas dedicados a un único tema. El tema común a lo largo del programa, creo, ayuda a seguir un hilo y mantenerte en dicho hilo durante el tiempo que dura y a centrar tu opinión en un punto, no ir saltando de un punto a otro. Pero insisto: creo que es un acierto para el nuevo formato. Al antiguo no le iría bien. ¿Por qué? Pues porque mientras el formato nuevo quiere explicar cosas complejas de forma sencilla (y ya comentaré si lo consigue o no) el antiguo nos hacía darnos cuenta de que estamos rodeados de ciencia por todas partes. Y esto, quizá esto, sea el secreto de su éxito.

Lo mejorable

Entre lo mejorable encuentro que está el escenario. Y digo mejorable porque mientras que pienso que está muy bien haberlo unificado, dándole uniformidad al fondo, el hecho de que hayan querido ambientarlo en Star Trek puede no ser un acierto. Y lo explico.

Ya sabéis que hay pocos que a mí me ganen a friki. Si no lo creéis, leed el blog y ya veréis ya. O buscadme en twitter y veréis la foto de perfil que gasto. Sí: me disfrazo, juego rol, en mesa y en vivo, me gustan las series tipo Star Trek o Firefly, los superhéroes, los cómics... Soy un frikazo, sí. Y sí, a mí sí me gusta que se hayan ambientado en Star Trek para la nueva imagen del programa. Pero entiendo que mi mujer diga que el ambiente ha cambiado a peor: parece que ahora el programa sólo se dirige a los frikis, dando la sensación de que la ciencia sólo es para ellos. Me comenta mi mujer que ella, que no es friki, se siente como si la hubieran expulsado de la audiencia, como si ya no se dirigieran a ella, cuando es ella la que debería ser el objetivo. Y la entiendo. Ella que no sabe de ciencia más que lo que yo le explico, se ve desplazada por un ambiente que le disgusta (y sí, tiene todo el derecho a que no le guste).

En segundo lugar, en lo mejorable, tenemos también las entrevistas. Y no las entrevistas en sí, sino el formato. "La entrevista no la ha hecho Goyo", decía mi mujer al ver la entrevista a Hawking. Y no puedo menos que estar de acuerdo. Señores, si envían a alguien a hacer una entrevista, qué menos que salga haciéndola, no sustituirlo por el presentador. Queda feo, feo. Y le da un protagonismo innecesario al presentador, que también es muy mejorable.

Cuando estuvo como invitado, Goyo Jiménez fue uno de los mejores invitados que tuvo el programa. Una persona que se enteraba, que aportaba y que escuchaba con respeto y atención. Estando de presentador se hace plomizo y pesado. Aunque creo que tiene madera y posibilidades para conducir correctamente el programa, encuentro que está todo el tiempo intentando hacer que se vea lo que sabe, metiendo baza, rompiendo al colaborador e interrumpiendo cuando no debe. Debería inhibirse un poquejo, dejar que el programa siga el ritmo sin que él intervenga más que para reconducirlo, no para lucirse.

Lo malo

El meganerd o como pollas lo llamen. Sí, me cabrea. Me cabrea mucho. Muchísimo. Es de esos personajes irritantes, estúpidos y supérfluos que estarían mucho mejor en su casa que dando la matrac... por culo (sí, he dicho dando por culo, porque no molesta, da por culo). Sobra. Por todos lados. Cada vez que sale, me dan ganas de cambiar de canal, y eso que sólo llevan dos emisiones. No sé si será divulgador, actor o qué, pero en serio, que lo retiren. Si ya el decorado daba la impresión de que la ciencia era para frikis, el sobrero este es la confirmación de que el programa va dirigido únicamente a frikis, esos inadaptados sociales, bordes, sabihondos y pedantes. Como Sheldon Cooper. Solo que Jim Parsons tiene talento para interpretar a un nerd y este individuo hace una parodia tan estereotipada, impersonal e insulsa que se ha convertido en lo peor de un programa que estaba llamado a ser un revulsivo en la divulgación televisiva.

Tampoco el ritmo del programa favorece su desarrollo. Demasiado encorsetado, con actitudes que resultan muy forzadas, con diálogos encajados a martillazos y guiones que resultan insulsos, el ritmo del programa se ve afectado. Habiendo introducido un nexo de unión entre los temas que desarrollarán los colaboradores, la Nueva Generación debería tener un ritmo más ameno y dinámico que su predecesor, pero ha resultado en todo lo contrario. El programa parece ir a trompicones y a esto contribuye que el presentador vaya metiendo baza al tuntún. 

El contenido tampoco es nada atractivo. Entiendo que el descubrimiento de las ondas gravitacionales (aunque se pasaron todo el programa poniendo gravitatorias) han  sido un pelotazo, que hay que hablar de ellas. Sin embargo, no es necesario un comentario más allá de qué son y qué importancia tienen. Sé que a los físicos os habrá encantado, y a los astrofrikis también. No lo voy a negar, es posible que me equivoque. Pero, ¿qué interés tiene para el espectador medio? Para mí sí lo tiene, pero yo tengo una formación y un interés innatos, pero mi mujer lo tiene muy claro: ¿Y esto, qué? Porque a pesar de que las ondas gravitacionales estén  presentes en su día a día de alguna manera, es mucho menos atractivo y útil que saber cómo funciona un microondas o una televisión de plasma. 

Tengo que decir que es de las cosas que han empeorado. Mientras que el primer programa siguió muy bien el hilo conductor e introdujo conceptos como la radiación de fondo de microondas, el Big Bang y las ondas gravitacionales, el segundo programa fue un bluf gordo. Se suponía (y digo se suponía) que iba dedicado a la teoría evolutiva. Pero en realidad no encontré nada que se medio acercara a la teoría evoluutiva, que explicar cómo o qué dice. De hecho, aprovecharon para meter el calendario cósmico de Sagan (que nunca lo habíamos visto...), las cuatro fuerzas elementales. Se habló de cripsis de pasada, se habló de las escamas de las polillas también de pasada... ¿No se podría haber explicado qué es una ventaja evolutiva y qué tiene que ver en la conservación de dicha ventaja? ¡Eso es la teoría de la evolución! Pero esta sólo estuvo presente en nombre. En el plató, no.

En global


He querido darle una oportunidad al programa, de verdad, pero es que me lo ponen muy difícil. Lo siento por los colaboradores, porque seguro que lo harán lo mejor que saben, pero es que no les sale bien. Les sale aburrido y complicado y, después de que terminen de hablar, sólo te dejan con una sensación de ¿y a mí qué? Entiendo que no es su medio habitual, entiendo que es algo nuevo y por eso no los he metido en ningún apartado. Aún pueden adaptarse y mejorar mucho. No los he metido dentro de lo mejorable porque sinceramente creo que no es responsabilidad suya ni de nadie, sino algo que tienen que aprender a hacer y que estoy seguro de que conseguirán.

Estoy profundamente decepcionado con el programa. En el primer episodio lo hicieron aburrido y lento; en el segundo, se pasaron el tema por el arco del triunfo. Se ha ido degradando paulatinamente hacia algo que no tengo ganas de ver siquiera. El formato antiguo, aunque las comparaciones son odiosas, me suscitaba unas ganas tremendas de que llegara el día de la emisión para poder ponerme delante de la televisión a verlo. Este da hasta pereza acordarse de que ponen Órbita Laika. Quiero creer que mejorará, que la divulgación llegará y que podrá estar al menos a la altura de su antecesor. Pero tienen muchas cosas que cambiar antes de que pueda considerar siquiera que es un programa a tener en cuenta. Al menos desde nuestro (mi mujer y yo) punto de vista. 

Creo que alguien, arriba, por alguna estupidez, se ha cargado la gallina de los huevos de oro. Ya intentó hacerlo en la temporada anterior, con los cambios de hora, el maltrato al formato y demás y este año le está dando la puntilla. Todos los programas deben cambiar para mejorar y mantener, cuando menos, la audiencia. Las ideas y los formatos se agotan y darle una vuelta de tuerca más a tu trabajo suele funcionar, porque se rejuvenece y puedes vivir otra edad de oro.

En este caso mucho me temo que esto son "peoras", como las de la Scuderia Ferrari.

Sin embargo, es posible que no todo esté perdido. El tercer programa de esta nueva andadura de Órbita Laika dio un salto cualitativo. El meganerd apenas intervino, lo que fue un avance y el hilo del programa y su ritmo fueron bastante mejores. Esperemos que esto no sea la aguja del pajar y la progresión siga hacia arriba.