lunes, 2 de enero de 2017

Conversaciones con mi hija (I): El Ministerio de Ciencia #Scientia #noticias


-Oye papá, ¿en el gobierno hay científicos?

– Aunque la gente crea que no, sí los hay. En el gobierno actual, y más concretamente en la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, hay investigadores y gestores muy buenos que luchan día a día por mejorar la ciencia en nuestro país.

– ¿Y existe una casa de científicos?

– Se llama Ministerio de Ciencia.

– Eso da igual…¿existe o no?

– Desgraciadamente, no.

– ¿Sería importante que existiese?

– Si hija, mucho.

– ¿Por qué?

– Aunque mucha gente opina que da igual que la ciencia tenga un ministerio propio y que lo verdaderamente importante son las medidas que tome el ministerio del que dependa la ciencia, yo creo que es fundamental por dos razones.

– ¿Cuáles?

– La primera que las partidas presupuestarias, la "pasta" como tú dices, serían mucho mayores. La segunda razón es que, al conceder un ministerio a la ciencia, su imagen ante la sociedad aumentaría mucho.

– Y entonces… ¿por qué no tiene la ciencia un ministerio propio?

– Entre otras cosas porque la gente no presiona para ello.

– ¿Qué quieres decir?

– Que hay medidas que los políticos solo se atreven a tomar si sienten que la sociedad las demanda de forma abrumadora.

– ¿Y los políticos no se sienten presionados por la sociedad para crear un Ministerio de Ciencia?

– No, ni mucho menos. La mayoría de la sociedad no lo demanda.

– ¿Y por qué si la ciencia es tan importante como tú y tus amiguitos de internet decís la sociedad no presiona a los políticos para que creen dicho Ministerio?

– Porque la gente no es consciente de la gran importancia que tiene la ciencia en sus vidas. Así de claro.

– ¿Y eso por qué papá? ¿Por qué la gente no sabe la trascendencia que tiene la ciencia?

– Por muchas razones. Una de ellas es que es muy escaso el porcentaje de científicos que dedican parte de su tiempo a contarle a la sociedad las utilidades de la ciencia.

– ¿Entonces son los científicos culpables?

– No exactamente. Tienen una razón de paso para no dedicar su tiempo a la divulgación científica.

– ¿Cuál?

– Que no se les reconoce en su trabajo las labores de divulgación.

– ¿Estás diciendo que lo que tú y otros compañeros hacéis no cuenta nada para tus jefes y por eso no lo hacen todos?

– Exactamente…así que es de sentido común que los científicos que legítimamente quieren ascender en sus trabajos solo se dediquen a aquellas labores que se les reconoce profesionalmente. En la universidad se nos obliga a investigar, impartir docencia, realizar labores de gestión y a muchísimas otras cosas. Es normal que si la divulgación no sume nada a tu currículum no le dediques tiempo.

– ¿Entonces tú crees que todos los que trabajáis en la universidad deberíais divulgar?

– En absoluto… pero al que quiera divulgar no hay que ponerle trabas continuamente, sino todo lo contrario.

– ¿Y eso no va a cambiar?

– Pues mira, parece ser que sí. La Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas ha creado, por fin, una comisión de trabajo dedicada exclusivamente a la divulgación científica. Entre otras funcionas esa comisión está creando un baremo para que, entre otras cosas, se reconozcan las labores de divulgación ante los organismos oficiales de evaluación de la actividad del profesorado.

– ¿Y es fácil crear ese baremo?

– Ni mucho menos, pero si todos los implicados ponemos de nuestra parte estoy seguro que llegaremos a un acuerdo.

– ¿Y no cabe la posibilidad de que algunos científicos hagan mala divulgación porque que su único objetivo sea "sumar puntos" en su curriculum?

– Claro que cabe esa posibilidad. Por eso, y para que no ocurra lo que dices, habrá que definir muy bien ese baremo. Además, la divulgación jamás debe sustituir a la investigación y a la docencia. Esos son los dos pilares básicos del trabajo de un profesor universitario. Pero al igual que hay muchísimas labores que se hacen en la universidad y que cuentan en el currículum de un profesor, la divulgación también debe contar.

– ¿Y la valoración de la actividad divulgadora de un científico ayudará a que la percepción social de la ciencia sea mejor?

– Estoy seguro que sí. Hay muchas personas que no son científicos que se dedican a comunicar ciencia maravillosamente, pero cuantos más seamos los investigadores que contemos la importancia de lo que hacemos en nuestros laboratorios la sociedad entenderá mejor que la ciencia es fundamental en sus vidas.

– ¿Y eso ayudará a que exista un Ministerio de Ciencia?

– Exacto. Si la mayoría de la gente entiende la importancia de la ciencia no solo presionará a los políticos para que no la maltraten sino que los empujarán a crear ese Ministerio que muchos demandamos.

– Creo que ya lo entiendo. Si los organismos oficiales no valoran la labor de divulgación de un científico la mayoría de los investigadores no comunican la ciencia a la sociedad, lo que provoca que la gente no sea consciente de la importancia de la misma. Esto hace que los ciudadanos no critiquen a los gobiernos que recortan en ciencia… y ni mucho menos que demanden un Ministerio de Ciencia. ¿Es así?

– Así es princesa.

– ¿Nos vamos a echar la carta a los Reyes Magos?

– Por supuesto.

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Jose

Nota: Una de las muchas novedades que va a tener este blog en el 2017 es la publicación de una serie de artículos de opinión que llevarán por título "Conversaciones con mi hija". Espero que les guste.