martes, 4 de julio de 2017

Ecologistas en (mala) acción #La lista de la vergüenza #noticias


Hace pocas semanas, mi vecino y amigo JM Mulet presentó su último libro, Transgénicos sin miedo (del cual ya les adelanto que es tan bueno como parece) y lógicamente se han multiplicado sus apariciones públicas y sus entrevistas en diversos medios. Y, con ellas, alguna de las polémicas que siempre le rodean, que sabrán que JM no tiene pelos en la lengua.

Una de ellas es su enfrentamiento con las actitudes disparatadas, irracionales y a veces hasta criminales que mantienen algunas de las mal llamadas organizaciones "ecologistas". No es algo nuevo, como sabe cualquiera que conozca su trayectoria en la divulgación científica, pero la aparición del libro la ha puesto de nuevo de actualidad gracias a titulares tan jugosos como este de La Vanguardia: "Tenemos activismo terrorista antitransgénicos pagado por el estado".

En concreto, lo que dice Mulet respecto a esta cuestión es que:

En Argentina tuve que suspender una charla porque un grupo de activistas ecologistas empezaron a pegar al público. La semana pasada pasó lo mismo en Chile. En España hemos tenido 20 o 30 ataques a campos experimentales. Los científicos tenemos miedo.

Este año se ha recibido una carta bomba en la sede de Monsanto en Italia y el año pasado hubo otra a un científico de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria). Lo más indignante es que hay grupos como Ecologistas en Acción que reivindican algunos de estos atentados y reciben fondos públicos. Tenemos activismo terrorista pagado por el estado.

Bueno, pues hoy hemos conocido un comunicado en el que Ecologistas en Acción responde a las acusaciones de JM Mulet.

Lo cual es cierto. Vamos, que responder sí que han respondido. Lo que no está tan claro es que hayan respondido muy bien.

Vamos por partes.

Para empezar, la organización de marras manifiesta su cabreo porque, según dicen,

el Sr. Mulet nos acusa de "activismo terrorista antitransgénicos", afirmación que ya había realizado en otras ocasiones, aunque nunca de forma tan virulenta. A lo largo del artículo parece realizar acusaciones ambiguas relacionadas con la destrucción de campos, ataques a su persona en Chile y Argentina, cartas bomba y amenazas a científicos. Esta afirmación puede ser considerada un delito de calumnia, por lo que Ecologistas en Acción va a estudiar las acciones legales pertinentes.

Porque, claro, ellos son inocentes de toda inocencia, y pasan a justificarlo de la siguiente manera:

Es conocida la postura de Ecologistas en Acción, como tantas otras organizaciones ecologistas de todo el mundo, en contra de la utilización de organismos transgénicos en agricultura. En los últimos veinte años la actuación ecologista respecto a este tema ha girado en torno a las campañas de concienciación de la población, las labores de presión política, la denuncia de irregularidades legales, la realización de acciones de calle y, en ocasiones, la acción directa sobre campos de cultivo experimentales. En la mayoría de casos este tipo de acciones se limitan a acudir al lugar para denunciar la situación y realizar algún tipo de acción simbólica, como colgar carteles o leer un manifiesto.

A veces, sin embargo, la protesta se materializa en la "siega" del campo: las plantas transgénicas experimentales cultivadas a campo abierto se siegan con guadañas para evitar que se crucen con otras plantas cultivadas o silvestres (nuestro país no ha tenido muchos ejemplos de este tipo de acciones, pero quien tenga curiosidad puede buscar los vídeos e imágenes de los "Faucheurs volontaires" franceses). Entendemos que las/os investigadoras/es que han trabajado en desarrollar esas plantas puedan sentir frustración al ver "segado" el fruto de su trabajo, de la misma manera que comprendemos que un empleado de banca pueda sentirse incómodo cuando se realiza un "escrache" en su sucursal.

Bueno, la comparación no es la más afortunada del mundo. Lo similar a un "escrache" serían más bien esas acciones de protesta de las que se habla en el primer párrafo, pero que lleguen unos vándalos y destruyan tu lugar de trabajo no parece muy pacífico, y lo normal es quien lo contemple se sienta algo más que "incómodo".

Pacíficos activistas haciendo sentirse incómodos a los investigadores del arroz dorado.
Pacíficos activistas haciendo sentirse incómodos a los investigadores del arroz dorado. | Destrucción de un campo experimental de arroz dorado en Filipinas

Pero bueno, al fin y al cabo lo único que hacen es cargarse las plantas; como dicen ellos,

Nunca jamás en el Estado español han tenido que lamentarse daños humanos derivados de una acción de este tipo.

Algo que recalcan mucho. Según ellos,

La supuesta vinculación de Ecologistas en Acción con el "ecoterrorismo", según Mulet, se debe al apoyo en una nota de prensa del año 2010 a una acción convocada por otro colectivo, durante la que se sabotearon dos campos experimentales en Girona

Una acción que por lo visto estuvo justificadísima, porque resulta que

según sus promotores, no disponían de los permisos adecuados para el cultivo a campo abierto.

Lo cual me parece una genialidad. De hecho lo voy a aprovechar: mi vecino está haciendo unas obras que me molestan, así que voy a decir (yo, por mi cara bonita y sin molestarme en comprobarlo) que no tiene licencia de obras y así tendré derecho a derribarle la casa, ¿verdad?

Pero a lo que íbamos: que la salvajada en cuestión no solamente estaba justificada, sino que fue pacífica y benévola, ya que

Durante esta acción no existió ningún tipo de confrontación violenta ni daños personales de ninguna clase.

Con lo cual ya nos podemos quedar más tranquilos.

Y, a todo esto, ¿qué finalidad tienen estas benéficas actividades? Bueno, ya hemos leído antes que ellos están

en contra de la utilización de organismos transgénicos en agricultura.

También dicen que

Las personas activistas ven justificada la acción ante la amenaza que supone el cultivo a campo abierto de una variedad capaz de propagarse y provocar daños en el entorno, como ha sucedido, por ejemplo, en el caso de la Agrostis experimental tolerante a glifosato que aún sigue fuera de control en el Estado de Oregón. O a otros cultivos como, por ejemplo, la contaminación genética de cultivos ecológicos, que en el Estado español no puede denunciarse por no existir una legislación al respecto.

Y claro, la manera de evitar esos y otros muchos males es ponerse a arrasar campos. Pero no los de cultivo, no: los experimentales. Arrasando campos de cultivo lo único que conseguirían es que los agricultores se les pusiesen en contra (más aún). En cambio, destruyendo los campos experimentales es posible que consigan acongojar a las empresas, los científicos y los técnicos lo suficiente como para que tiren la toalla, y también sirven para intentar forzar a las instituciones públicas para que legislen como ellos quieren (aunque a veces ya lo hayan hecho sin que los ecologistas, por lo visto, se hayan dado cuenta).

Y no debemos olvidar un apunte más: llevar a la gente hasta los campos, comprar desbrozadoras y máquinas de segar (o cerillas), hacer pancartas… todo eso cuesta pasta. Por no hablar de las dietas, salarios y demás remuneraciones de los directivos de las asociaciones, que no van a trabajar gratis, ¡faltaría más!

¿Y los disfraces de descontaminación biológica, creen ustedes que los regalan?
¿Y los disfraces de descontaminación biológica, creen ustedes que los regalan? | Miembros de Greenpeace destruyendo un campo experimental, esta vez de berengenas resistentes a insectos.

Y claro, no la van a poner ellos de su bolsillo:

Sin embargo, como es habitual en las organizaciones sin ánimo de lucro de todo el mundo, la labor de estas personas también se complementa con labores remuneradas, sufragadas con fondos que provienen tanto de las cuotas y de nuestra editorial como de subvenciones procedentes de distintos organismos y entidades.

Bien, hasta aquí el comunicado. Ahora vamos a ver otro documento distinto, la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, también conocida como Código Penal.

Hasta hace apenas dos años nuestra legislación no tenía una definición clara de "terrorismo", así que había que ir tirando con interpretaciones judiciales o doctrinales. Pero en el año 2015 se produjo una interesante reforma que afectó, entre otros, al artículo 573, que ahora dice lo siguiente:

Artículo 573

1. Se considerarán delito de terrorismo la comisión de cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, la libertad e indemnidad sexuales, el patrimonio, los recursos naturales o el medio ambiente, la salud pública, de riesgo catastrófico, incendio, contra la Corona, de atentado y tenencia, tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos, previstos en el presente Código, y el apoderamiento de aeronaves, buques u otros medios de transporte colectivo o de mercancías, cuando se llevaran a cabo con cualquiera de las siguientes finalidades:

1.ª Subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo.

2.ª Alterar gravemente la paz pública.

3.ª Desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional.

4.ª Provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella.

2. Se considerarán igualmente delitos de terrorismo los delitos informáticos tipificados en los artículos 197 bis y 197 ter y 264 a 264 quater cuando los hechos se cometan con alguna de las finalidades a las que se refiere el apartado anterior.

3. Asimismo, tendrán la consideración de delitos de terrorismo el resto de los delitos tipificados en este Capítulo.

Lo de relacionar la comisión de delitos contra el patrimonio con la finalidad de obligar al Estado a que modifique su política y sus leyes respecto a los transgénicos y aterrorizar a los investigadores con lo que Ecologistas en Acción cuenta en su comunicado se lo dejo a ustedes como ejercicio. Ligerito, ¿eh?, que tampoco hay que pasarse.

En fin, que sí, que Ecologistas en Acción ha contestado a las acusaciones de JM Mulet. Con la confesión como mínimo de una cosa: que son tontos.

Actualización: Sergio Pomares ha encontrado esta noticia de hoy mismo en la que Ecologistas en Acción suelta una cantidad notable de disparates sobre el cultivo de los transgénicos. Pero lo más curioso es que, no contentos con señalar la existencia de un campo experimental en una finca propiedad del Gobierno de Navarra, la asociación exige

la revocación de esta autorización y declarar a Navarra Zona Libre de Transgénicos, así como que se haga pública la lista de lugares donde se han cultivado y se cultivan, con fines comerciales o de experimentación estos OMG.

Lo de revocar una licencia legalmente concedida será difícil, y lo de declarar a una Comunidad Autónoma "Zona Libre de Transgénicos" es una completa estupidez, como ya comentamos en su día. Pero lo de exigir que se haga pública la lista de lugares "donde se han cultivado y se cultivan, con fines comerciales o de experimentación estos OMG", visto lo que la propia Ecologistas en Acción ha reconocido en su comunicado, es como para preocuparse, ¿no?

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