domingo, 8 de octubre de 2017

Backman contra el mundo #El Detractor #noticias


Hace varios meses vi un video en el que un hombre, que había ido a comer a un VIPS (en julio de 2015), denunciaba haber encontrado un remache metálico en su comida. Y no es que lo hubiera visto en su plato, el descubrimiento lo hizo al morder el remache junto con su ensalada. 

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Ayer descubrí que se trata del mismo personaje que afirma predecir sismos mediante sus estudios de la actividad solar (y que supuestamente predijo el sismo del pasado 19 de septiembre en México): Alexander Backman. 


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Pero Backman también dice que la Cofepris, la FDA (Food and Drug Administration) y diversas empresas que fabrican alimentos quieren matarnos. Claro que también vende artículos para "desintoxicar" el cuerpo, en otras palabras: advierte del peligro y vende la solución. De igual forma, asegura que usar teléfonos celulares y WiFi provoca cáncer. 


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¿Habrá Backman inventado lo del remache en su comida? ¿Para qué inventaría algo así?, podría preguntarse alguien y recordé las palabras de Carl Sagan en El mundo y sus demonios, son del capítulo Sobre la distinción entre visiones verdaderas y falsas

¿Por qué la gente inventa historias de abducciones? ¿Por qué se presenta en programas de televisión con participación de público que se dedican a humillar sexualmente al «invitado»: la pasión de moda en el erial americano de la pequeña pantalla? Descubrir que uno es abducido por extraterrestres sirve al menos para romper la rutina cotidiana. Se consigue la atención de los demás, de los terapeutas e incluso de los medios de comunicación. Produce una sensación de descubrimiento, alegría, respeto. ¿Qué más podrá recordar uno a continuación? Empieza a creer que puede ser el precursor o incluso el instrumento de acontecimientos trascendentales que se precipitan hacia nosotros. Y no quiere decepcionar al terapeuta. Busca su aprobación. Creo que convertirse en abducido puede reportar buenas recompensas psíquicas. 

Con ánimo comparativo, podríamos pensar en casos de productos en mal estado que no generan el sentimiento de asombro que rodea a los ovnis y las abducciones por extraterrestres: alguien declara haber encontrado una jeringa hipodérmica en una lata de refresco. Como es comprensible, el asunto es preocupante. Se informa de ello en los periódicos y especialmente en las noticias de televisión. Pronto se produce un torrente, una epidemia virtual de informes similares en todo el país. Pero es muy difícil imaginar que pueda meterse una jeringa hipodérmica en una lata en la fábrica y en ninguno de los casos hay testigos presentes cuando se abre una lata intacta y se descubre dentro la jeringa. 

Lentamente va tomando consistencia la hipótesis de que se trata de imitadores. La gente simula encontrar jeringas en latas de refrescos. ¿Por qué? ¿Qué posibles motivos había? Algunos psiquiatras dicen que los principales motivos son la avaricia (denunciar al fabricante por daños), afán de atención y la necesidad de ser retratado como víctima. No hay terapeutas que insinúen que en realidad hay agujas en las latas y apremien a sus pacientes —sutil o directamente— a informar públicamente de la noticia. Además se imponen penas severas por desprestigiar un producto, e incluso por alegar falsamente que un producto ha sido manipulado. En cambio, hay terapeutas que animan a los abducidos a contar sus historias a audiencias masivas, y no hay multas por declarar falsamente haber sido abducido por un ovni. Sea cual sea la razón para emprender este camino, sin duda debe de ser mucho más satisfactorio convencer a los demás de que uno ha sido elegido por seres superiores para sus propósitos enigmáticos que de haber encontrado por mera casualidad una jeringa hipodérmica en un refresco. 

El asunto de Backman vs VIPS lo resolverán las leyes (al parecer presentó una queja ante la PROFECO). Sobre el malestar que supuestamente le causó escribe (en tercera persona): "Tras la mordida, Alexander Backman ha sufrido en su salud; desde una enfermedad gastrointestinal grave a problemas e infecciones de muelas. ¿Serán estos malestares producto de haber mordido y chupado este objeto extraño y oxidado en su boca mientras comía en VIPs en Julio, 2015?" 


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Su lucha contra el mundo me hace sospechar que en realidad inventó la historia motivado, como escribió Sagan, por la avaricia (denunciar al establecimiento por daños), afán de atención (acrecentar su número de seguidores) y la necesidad de ser retratado como víctima o como un héroe que se enfrenta a los poderosos y que, además, busca protegernos a todos nosotros.