miércoles, 29 de noviembre de 2017

A la mierda tus pruebas #El retorno de los charlatanes #noticias


Órbita Laika es un programa con una historia dispareja en la televisión pública española, pero en sus inicios demostró que se podía hacer una divulgación razonablemente clara y entretenida con ideas propias. De sus momentos memorables eran las canciones que hacía semanalmente Ángel Martín, y una de ellas alcanzó un nivel extraordinario: "A la mierda tus pruebas".



Desafortunadamente, también en el terreno de la música (o cosas parecidas a la música), Órbita Laika, ya sin su creador, elenco y presentador originales, ha decidido poner las cosas de cabeza al incluir en su más reciente emisión un rap de un personaje llamado "Nach", Ignacio Fornes, que recorre el mundo difundiendo charlatanería, pseudociencia y conspiranoia. El recitativo dice cosas como las siguientes:

Crees que eso que comes te dará el sustento, 
Que algo creado en plantas de refinamiento es alimento.

Pues no, nada "se crea" en plantas de refinamiento, sólo se refina (nada se crea ni se destruye, sólo se transforma, sorpresa). Si bien los nutricionistas recomiendan más los alimentos no refinados (harinas integrales en vez de blancas, por ejemplo), esto no significa que los "algos" refinados no te den sustento. Esa idea acaba promoviendo estupideces gravísimas como la creencia de que tales alimentos son "venenosos" o que son la causa de enfermedades complejas como el cáncer. Y algunos procesos de refinación, como el de quitarle el gluten al trigo, es buena cosa para quienes padecen celiaquía, por poner un caso.

Crees que eso que estas bebiendo te nutre y te hidrata 
Que esa lata de refresco no te mata lento. 

Si te perjudica probablemente es por su contenido en azúcar, que, refinada o no, en dosis elevadas tiene efectos negativos para la salud. Pero efectivamente te puede nutrir e hidratar con algunos de sus componentes aunque con otros pueda -en dosis altas- causar o agravar ciertos trastornos. Para matarte hace falta más que un refresco.

Solo intento comer crudo, 

Aquí te estás poniendo en peligro más que si comieras alimentos refinados y refrescos. Porque si bien las dietas veganas o vegetarianas son nutricionalmente viables y pueden ser muy sanas, el "crudismo" no lo es. El ser humano no puede absorber muchos nutrientes que están en los alimentos crudos y que sí se pueden aprovechar (se hacen "biodisponibles", dicen los científicos ésos raros) si se cocinan. Por eso ya algunos antiguos defensores de la dieta crudista se han declarado culpables de poner en peligro las vidas de niños, como la salvaje Marilyn Bodnar en Australia.

Dudo de ingredientes químicos,

Tienes un problema, Nach. No hay nada que no sea un ingrediente químico. Toda la materia del universo, de todo el universo, es química, hecha con los elementos químicos de la tabla periódica de los elementos. No hay sándwiches de pelo de unicornio, ni batidos de caspa de gnomo ni pizzas de alas de hadas. Si no sabes qué es la química, deberías dedicar más tiempo a informarte y menos a desinformar a quienes te escuchan. Porque poesía no eres tú, pero química sí que eres. Todo tu dudoso tú.

Busco algo que sepa a comida y no a dentífrico. 
Todo es transgénico en la dieta occidental 
Me sienta mal, 

Hombre, pues no. Casi nada es transgénico. De hecho hay muy pocos cultivos transgénicos y si vives, como parece, en España, el único transgénico que tienes a mano es el algodón con el que están hechos los euros con los que cobras tus melopeas. Pero en tu dieta como europeo, nada, ni un solo producto es transgénico. ¿No lo sabías? Pero mira cómo asustas a la gente, que además, si supiera qué son los organismos genéticamente modificados, ni siquiera les tendría miedo. Pero la información debería provenir de expertos y no de raperillos que además tienen sus problemas con la métrica, que eso también sienta mal.

Y no te comas la pasta de dientes.

Con excesos de sal y grasa artificial.

La sal es mala en exceso, te apuntas el primer acierto. Pero oh, horror, la "grasa artificial" no existe. Que te la inventes porque si no no encuentras nada con qué rimar (te recomiendo el Diccionario de Rimas M&E, que te puede ayudar a que parezca que sabes español).

Y es que, 
Odio el efecto que provoca la cola y la coca, 

¿La cola? ¿La inocente nuez de cola? ¿Qué efecto produce? Incomparable con la coca, por supuesto, la planta a partir de la cual se obtiene cocaína, que es un azote mundial y la base del narcotráfico con todo el dolor, muerte y ruina de países enteros que conlleva. Si intentas sólo usar a la Coca-Cola para ganar aplausos, resulta un poco absurdo porque dices que...

La peor droga el tabaco que ni te coloca.

¿Cómo fue? ¿Son mejores que el tabaco las drogas que te colocan, Ignacio? ¿Cómo es eso? ¿Tú tienes puta idea de lo que estás diciendo? Ya, qué pregunta. Pero no, si te atienes al conocimiento científico, muchísimas drogas que "te colocan", como la metanfetamina, la heroína, el crack, la escopolamina, el AH-7921, la flakka, el krokodil y los inhalantes que acostumbran los niños de la calle de América Latina son bastante peores que el tabaco.

Harinas, aspirinas, 
No imaginas las toxinas. 

Tú te las imaginas sin saber, porque te apuesto un millón de dólares contra un regreso tuyo a la primaria que no puedes mencionar una sola toxina que tengan las harinas comerciales o el ácido acetilsalicílico (es el principio activo de la aspirina, te aclaro). Es más, dudo que puedas definir "toxina" sin acudir a Internet. Y cuando veas que la definición es "el veneno que produce una bacteria, una planta o un animal", a ver cómo justificas el versículo. Que sí, que rima, pero...

Los supermercados son como campos de minas. 

Por el contrario, como se ha demostrado ampliamente, los alimentos a los que tenemos acceso hoy en día son mucho más seguros de los que hemos tenido en toda la historia humana. ¿Sabes por qué? Porque conocemos sus peligros gracias a la ciencia y disponemos de métodos y leyes para garantizar el buen estado de los alimentos que consumimos. Es obvio que historia tampoco sabes. Pero provocas miedo para hacer el héroe (ellos nos quieren manipular, yo te doy buenos consejos).

Si cocinan con mascarilla no lo ingiero.

Sin embargo yo prefiero lo que diga el ingeniero, e impedir que el cocinero tosa y tosa en el puchero, que un microbio que sea fiero en mi plato no lo quiero, mientras tanto que el rapero vaya al cole hasta febrero, que el marmitón al salero, con mascarilla primero.

Soy agua y bebo agua, 
Me cuido porque me quiero.

No, no eres agua, en serio. Los comerciales con Bruce Lee no son fuente de información, por más fan que sea uno. Es una pena, porque mucho se resolvería jalando la cadena. Pero ya que tal es imposible, Nacho de mis entretelas, que no sabes hacer el do con un canuto, si quieres cuidarte deberías leer más.

Prefiero tomar semillas a pastillas, 
Cambio el Prozac por unas zapatillas. 
Y tiro millas. 

Más allá de la rima forzadilla, las semillas son alimentos y formas de reproducción vegetal, mientras que las pastillas suelen incluir principios activos para combatir enfermedades o síntomas de trastornos y afecciones variados. No son comparables. Y eso sí: cuando te pases tirando millas por el Tercer Mundo (la zona pobre, no la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que es cosmopolita y quite trendy) a ver si tienes el descaro de darles unas semillas a niños con oncocercosis o filiarasis por loa loa en lugar de las vitales pastillas de ivermectina, que es producida no por una planta, sino por una actinobacteria (aquí te dejo el enlace de Google). Si no sabes qué es el loa loa, otro enlace a ver si te ubicas. De Albacete a la realidad en dos enlaces.

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El tal  Nach en el programa, que seguirá accesible en línea por tiempo
indefinido en la web de RTVE, lo que no se resuelve con un "Disculpa".
Porque ése es el punto (hay más letra, y varias versiones de la opera magna ésta, producto que se vende en varias presentaciones): detrás de estos rollos chachiguay, presuntamente "naturales", falsamente "rebeldes", ecobionaturales y altamente engañosos está la convicción de Nach y de quienes lo han invitado a denigrar la ciencia en televisión de que el conocimiento es dudoso, que no importa lo que se sepa, que puedes decir lo que quieras (Donald Trump rapeando, haga usted de cuenta) porque la realidad no existe.

Y lo más triste es la reacción del programa. El entonces director (nos enterábamos ayer que ya había dejado de serlo por causas no explicitadas) tuiteó defendiendo su decisión personal de llevar a Nach a interpretar tal pieza, mientras que "el equipo del programa", más o menos cuenta que "Nosotros asumimos como propio el error y entendemos claramente el enfado de la comunidad científica".

A medias bien. Porque el problema no es el enfado de la comunidad científica. Por mucho cariño que les tenga yo a tantos excelentes investigadores españoles que son amigos, que se enfaden me importa poco. Lo importante es la causa de su enfado, es decir, lo grave que es que con dinero público y fingiendo que se divulga ciencia se mande un mensaje tan a contrapelo.

Y allí es donde la situación empeora, porque después de hacer como si asumieran el error, los productores sacan el cuerpo: "Criticar es muy fácil, y asumimos el error, que es nuestro. Pero nos gustaría que se nos valorara por el conjunto de esfuerzo, de una manera objetiva".

Y no. Que criticar sea fácil o difícil es irrelevante, gente de "Estudio Brainstorm", lo que es relevante es si la crítica es precisa o no, si se refiere a un hecho demostrable o no. Y lo de "valorar el conjunto del esfuerzo" sí que es muy fácil porque rehuye la verdadera responsabilidad.

Ya se dijo cuando la divulgación científica en la televisión española era rehén de los negocios y devaneos del señor Punset, del que también se pedía que no se notaran sus delirios de llamar "ciencia" a los embustes de Uri Geller y a sus entrevistas a insignes charlatanes y timadores de tres al cuarto, porque "importa el conjunto", asunto que reseñamos ampliamente aquí: "Si uno no es riguroso siempre, no es fiable nunca".

Y esto no es pedirle a nadie que sea perfecto, sino que cuando meta la pata lo corrija y además de hacer el humilde asumiendo un error para luego restarle importancia, haga llegar al público de manera firme su retractación y revisión de lo publicado. Es decir, que subsane el desaguisado por rigor y para ganarse la fiabilidad: cuando me equivoco rectifico, no hago como el defensa que comete una falta del tamaño de la Torre Eiffel y levanta las manos con gesto de sorpresa diciéndole al árbitro "¿Yoooooo?"

De nada sirve emitir por televisión a todo un país -y más allá- una patochada colosal que luego queda en Internet hasta a saber cuándo para luego disculparse en un blog que, lo saben, no va a llegar a ese mismo público. Así no se arregla nada.

Y el público, finalmente, es el que paga. Con su dinero y con su credibilidad. Es al público al que le faltan Nach y Estudio Brainstorm con su promoción de asuntos que no son cosa de opiniones, sino mentiras mondas y lirondas.

Con lo cual esto viene siendo, ya no en sátira, sino con toda seriedad, a la mierda tus pruebas.