viernes, 1 de febrero de 2019

Médicos de la sanidad pública española han "demostrado" ¡por fin! que la homeopatía funciona #La Ciencia y sus Demonios #noticias


En un momento en que tanto las administraciones públicas como el máximo órgano colegial de los médicos españoles se han posicionado contra las pseudomedicinas, resulta que media docena de médicos del sistema sanitario público de Cantabria han publicado un más que sospechoso artículo científico "demostrando" que la superchería homeopática es beneficiosa en pacientes de enfermedad respiratoria.

Un grupo de médicos de diversos centros sanitarios y hospitales públicos de la Comunidad Autónoma de Cantabria consiguieron hace unos años que, tanto la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios como el Comité Ético del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla les permitieran ensayar en más de doscientos pacientes de enfermedad pulmonar obstructiva crónica cántabros la posible eficacia de uno de los "compuestos" con mayores ventas de la estafa homeopática: el Oscillococcinum.  Este "producto" es el resultado de machacar hígados y corazones de pato y después llevarlos a dilución 200C en la escala homeopática, lo que traducido al

lenguaje químico es una dilución en agua agitada 200 veces de ¡agárrense, porque la cifra marea! 10400 , es decir un 1 seguido de cuatrocientos 0. Para hacerse una idea de lo que significa tal disolución, simplemente indicar que se calcula que todo el casi inimaginable Universo Observable al que pertenecemos tiene "tan solo" 1080 moléculas.

Pues bien, este agua agitada una y mil veces antes de fabricar una pastilla de azúcar con ella es según los estafadores homeópatas el mejor remedio para el

Tratamiento sintomático de los estados gripales así como durante el periodo de exposición gripal

según las indicaciones del fabricante: la multinacional francesa Boiron, especializada en vender cientos de pastillas de azúcar iguales en multitud de cajas diferentes para "tratar" las más diversas enfermedades, desde las más leves a las más letales.

Pues bien, estos médicos que no olvidemos cobran su salario del sistema público sanitario español y deben cumplir un estricto código deontológico, dirigidos por el antiguo Director "Medico" ¡qué eufemismo! de Boiron y que en la actualidad pertenece al "Centro de Enseñanza y Desarrollo Homeopatía" sito en la localidad madrileña de Alcobendas, un chiringuito pseudodocente que lleva especializado más de cuatro décadas en enseñar a más de 8.000 médicos y farmacéuticos (según su página web) a engañar a pobres incautos desesperados, estuvieron administrando a más de un centenar de pacientes de esta grave enfermedad respiratoria una pastilla semanal de azúcar durante toda una temporada otoño-invierno, que es la época propicia para coger alguno de esos patógenos, tanto virus como bacterias, causantes de los más variados procesos gripales y catarrales. A la otra mitad simplemente no le dieron nada, por lo que para

empezar su "estudio" había quedado invalidado desde su origen por no tener en cuenta el siempre poderoso efecto placebo.  Pero eso parece ser que no fue óbice para que este ensayo clínico pasara los controles oficiales ¡misterios de la "moderna" medicina!

Luego, tal y como indican estos mismos avezados homeópatas pero más que chapuceros científicos, el estudio presentó otra grave carencia: los pacientes no fueron asignados de forma aleatoria a los dos grupos: el control y el de las pastillitas azucaradas. De tal manera que, como se indica en el artículo publicado hace un par de meses en una revista más bien modesta, "casualmente" el grupo control acabó teniendo un 30% de enfermos de diabetes, mientras que por el contrario el grupo del Oscillococcinum incluyó tan sólo un 15,6% de pacientes de esta importante enfermedad. El hecho de que se conozca desde hace décadas la relación entre estas dos enfermedades y que el pronóstico de la mencionada dolencia respiratoria se agrave en los pacientes diabéticos no fue nada relevante, ni siquiera reseñable para estos médicos (que según atestigua el apartado de conflicto de intereses del artículo cobraron todos ellos de la mencionada multinacional para llevar a cabo este más que cuestionable "estudio"), aunque  si se hubiera aplicado la más mínima ética profesional en la aplicación del método científico no habría habido más solución que invalidad el mencionado "estudio" antes de haber perdido el tiempo siquiera en analizar los datos de los pacientes.

Y así al final, un trabajo que nunca debiera haber sido siquiera permitido por las más que evidentes carencias metodológicas, y que ha tenido en danza a profesionales de la salud y a doscientos de sus pacientes, ha acabado "demostrando" que menos de una molécula de hígado de pato diluida en varios universos consecutivos es efectiva en controlar los síntomas respiratorios de pacientes de enfermedad pulmonar obstructiva crónica cántabros.

Ya sólo quedar esperar que el esfuerzo y el talento de estos seis esforzados "investigadores" sea reconocido con un más que merecido Premio Nobel, galardón que mandaría al cubo de la basura todo el actual conocimiento científico atesorado en los más diversos campos (física, química, biología o medicina) durante los últimos dos siglos.

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