viernes, 9 de agosto de 2019

FBI considera teorías de la conspiración una amenaza #De Avanzada #noticias


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Durante años, los escépticos hemos señalado que las teorías conspiranóicas no sólo son excentricidades entretenidas con las cuáles mirar con penita a los magufos, sino que son peligrosas porque —como no se cansan de demostrarlo las religiones— cuando las personas actúan con base en sus creencias irracionales, ellas y quienes les rodean suelen terminar viendo su integridad, salud, fuente de ingresos, ahorros, dignidad y hasta sus vidas en peligro.

Pues solo hasta agosto de 2019 el FBI espabiló y advirtió la amenaza que se esconde detrás de las teorías conspiranóicas:

El boletín de inteligencia del FBI de la oficina de campo de Phoenix, fechado el 30 de mayo de 2019, describe a los "extremistas domésticos impulsados por la teoría de la conspiración" como una amenaza creciente, y señala que es el primer informe de este tipo que lo hace. Enumera una serie de arrestos, incluyendo algunos que no han sido publicados, relacionados con incidentes violentos motivados por creencias marginales.

El documento menciona específicamente QAnon, una oscura red que cree en una profunda conspiración estatal contra el presidente Trump, y Pizzagate, la teoría de que una red de pedófilos que incluye a asociados de Clinton estaba siendo dirigida desde el sótano de un restaurante de pizza en Washington, D.C. (que en realidad no tenía un sótano).

"El FBI evalúa que es muy probable que estas teorías de la conspiración surjan, se propaguen y evolucionen en el mercado moderno de la información, lo que ocasionalmente lleva tanto a grupos como a extremistas individuales a llevar a cabo actos criminales o violentos", dice el documento. También continúa diciendo que el FBI cree que es probable que los extremistas impulsados por la teoría de la conspiración aumenten durante el ciclo de elecciones presidenciales de 2020.

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El FBI reconoce que la violencia basada en la teoría de la conspiración no es nueva, pero dice que ha empeorado con los avances tecnológicos combinados con un panorama político cada vez más partidista en el período previo a las elecciones presidenciales de 2020. "El advenimiento de Internet y las redes sociales ha permitido a los promotores de las teorías de conspiración producir y compartir mayores volúmenes de material a través de plataformas en línea a las que un mayor número de consumidores pueden acceder rápida y fácilmente", dice el documento.

Aunque más vale tarde que nunca, el no haber tomado ninguna medida de prevención contra el avance de las teorías conspiranóicas antes de la entrada en escena de Internet y las redes sociales fue un error de principiante. Las teorías conspiranóicas tienen víctimas, muchas veces mortales, con o sin Internet: para no ir muy lejos, el fin de semana que acaba de pasar, EEUU vivió dos tiroteos, uno de los cuales estaba motivado en no poca medida por una teoría conspiranóica neonazi de que la poblacion blanca del país del norte estaría siendo exterminada y reemplazada deliberadamente mediante un gigantesco aparato de ingeniería social del que haría parte cualquiera que no se fije en el color de piel a la hora de elegir a su pareja. Y hace 80 años, los neonazis de entonces se inventaron que agregarle flúor al agua de grifo era un peligroso complot comunista.

Y así ocurre con toooodas las teorías conspiranóicas. Veinte años después, todavía seguimos añadiendo nombres a la lista de obituarios producto de la mentira antivacunas de Andrew Wakefield. Eso por no mencionar las vidas que fueron segadas de hambre gracias a las campañas de desprestigio y miedo que durante años se han hecho contra los transgénicos — un verdadero crimen contra la humanidad.

A ver cuánto se demora el FBI en añadir a la lista de amenazas domesticas las demás ideas extravagantes que campan silvestremente a sus anchas en magufolandia. Bien harían los organismos de investigación e inteligencia de los otros países en tomar nota y hacer lo propio.

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Publicado en De Avanzada por David Osorio