martes, 28 de enero de 2020

¡Lo que faltaba! Un creacionista a cargo de la agencia de estudios superiores más importante de Brasil #La Ciencia y sus Demonios #noticias


Bolsonaro acaba de nombrar Presidente de la CAPES (la principal agencia brasileña encargada de la regulación de los estudios superiores) a un declarado creacionista, defensor de que todo el darwinismo es un completo error puesto que el Universo y la propia vida han sido "inteligentemente" diseñados por una entidad extraterrestre.

La "Coordenação de aperfeiçoamento de pessoal de nivel superior" o CAPE  es el organismo dependiente del Ministerio de Educación brasileño encargado de evaluar tanto los cursos de postgrado universitarios (incluidos los doctorales) como la productividad científica de los profesores universitarios, además de financiar todo tipo de becas de postgrado. Dentro de sus atribuciones está también la de permitir o denegar (dependiendo de su calidad) la celebración de cualquier curso universitario avanzado. Es por ello que la CAPE es un pilar básico sobre el que se fundamenta la producción científica brasileña y que el reciente nombramiento de Benedito Guimarães Aguiar Neto como presidente de dicha entidad puede ser el principio del fin de esta tan importante agencia educativa brasileña.

Porque Aguiar Neto es un reconocido anticientífico, activo miembro de la "Sociedad Brasileña del Diseño Inteligente", copia en portugués de las tristemente famosas entidades creacionistas estadounidenses que intentan por todos los medios equiparar el creacionismo con la Ciencia e incluir el "diseño inteligente" dentro de la enseñanza de la Biología. Esta sociedad organizó el año pasado II Conferencia Europea sobre Diseño Inteligente en la ciudad de León, porque la presión académica impidió su celebración en dos ciudades portuguesas ¡bien por los lusitanos!

Y con este bagaje, el control de la enseñanza de postgrado universitaria brasileña queda en manos de un individuo que intentará por todos los medios aprobar cursos universitarios que enseñen a los estudiantes brasileños más avanzados que el ojo, el flagelo o cualquier mecanismo biológico no pueden haber surgido por la presión de la selección natural, sino que son el resultado de la "inteligencia" de alguna entidad extraterrestre (a ser posible con túnica y barbas blancas y con un triangulo en la cabeza).

 

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