jueves, 27 de febrero de 2020

La justicia alemana permite vender vacío cósmico sin necesidad de demostrar nada #La Ciencia y sus Demonios #noticias


Una de las reglas básicas de los intercambios comerciales (y que impide muchos fraudes) consiste en obligar al vendedor a demostrar la existencia real de la mercancía que afirma poseer, salvo por supuesto que se viva en Alemania según una reciente sentencia judicial.

Les pongo en antecedentes. Una asociación alemana que agrupa a casi todas las cámaras de Industria y Comercio alemanes y también a numerosos farmacéuticos y compañías farmacéuticas del país germano presentó una demanda contra la empresa fabricante de un producto homeopático llamado "HCG C30 Globuli" que supuestamente

aumenta la energía, suprime el apetito, quema grasa, estimula el metabolismo y bloquea los carbohidratos

Pero la demanda era un poco diferente al habitual argumento científico de que este (como todos los productos homeopáticos) no cumple las expectativas indicadas en su publicidad.

Los demandantes argumentaban novedosamente que, como el preparado no contenía nada de la supuesta hormona llamada godanotropina coriónica humana (HCG) que se indicaba en su envase, los fabricantes debían eliminar el nombre y llamar al "preparado" (recordemos que es solo agua con azúcar) con otra denominación que se ajustara a la realidad.

Pues bien, el juez encargado del asunto ha fallado a favor de la empresa fabricante con el increíble argumento de que

El hecho de que, debido a la dilución extrema, el material ya no se pueda identificar utilizando las metodologías actuales,

[Inciso, y yo voy más allá: ni con las metodologías más avanzadas que puedan existir dentro de cien mil años de desarrollo tecnológico constante o de las que disponga la más antigua y sabia civilización extraterrestre de la Galaxia porque para ser precisos, una dilución C30 es una dilución de ¡1/1000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000! Algo así como diluir una única molécula de hormona en todo el Universo conocido]

no significa que uno pueda asumir que el material no está contenido en el medicamento homeopático.

Es decir, que en el caso de la homeopatía basta y sobra la palabra del fabricante de que ha hecho lo que dice hacer y no es necesario demostrar nada de nada.

Imaginen si esta sentencia llegara a crear jurisprudencia y fuese utilizada en el comercio de productos y servicios normales. Por ejemplo, una compañía tecnológica afirma haber inventado un microchip cuántico compuesto por un único quark y Apple, LG o Huawei lo incorporan a sus móviles de nueva generación. Cuando miles de consumidores acudan a los juzgados porque ese flamante teléfono que les ha costado un riñón no funciona ni cara al viento, nuestro particular juez germano falla a favor del fabricante puesto que

El hecho de que, debido a su tamaño extremo, el microchip de un único quark ya no se pueda identificar utilizando las metodologías actuales, no significa que uno pueda asumir que el microchip no está contenido en el teléfono móvil.

 

P.D.

Y de regalo un video de la Sociedad Estadounidense de Química sobre el delirante mundo de la homeopatía:

 

 

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