miércoles, 22 de abril de 2020

¿La contaminación atmosférica aumenta la tasa de mortalidad del coronavirus? #La Ciencia y sus Demonios #noticias


La actual pandemia por COVID-19 tiene a miles de científicos de todo el mundo intentando desentrañar las causas y mecanismos que han llevado al mundo al borde del colapso socioeconómico. Dos recientes estudios sugieren que la elevada mortalidad ocurrida en algunas zonas de Europa y EEUU estaría relacionada con altos niveles de contaminación atmosférica.

Hipertensión, diabetes, enfermedades isquémicas del corazón o el daño renal crónico son factores de grave riesgo en pacientes infectados por COVID-19. Por otra parte, desde hace décadas se ha demostrado que la incidencia de estas enfermedades está directamente relacionada con una exposición prolongada a la contaminación atmosférica, especialmente por dióxido de nitrógeno (NO2) cuyo principal origen es la quema de combustibles fósiles por parte de vehículos y plantas generadoras de energía. Así, se ha descrito que elevados niveles de NO2 se asocian con hipertensión [1], enfermedades cardiovasculares [2, 3 y 4], aumento de la tasa de hospitalización [5], enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) [6 y 7], déficits significativos en el crecimiento de la función pulmonar en niños [8 y 9], función pulmonar deficiente en adultos o lesión pulmonar [10 y 11] y diabetes [12]. Además la exposición al NO2 produce también daños en el sistema inmune como una exacerbada respuesta inflamatoria en las vías respiratorias [13] y la inducción de citocinas proinflamatorias de las células epiteliales de las vías respiratorias [14], procesos ambos que agravan la etiología de enfermedades de las vías respiratorias, y que también se ha descrito que ocurre en infectados por coronavirus. Además, las células epiteliales en el pulmón pueden ser especialmente susceptibles a la muerte cuando se exponen al NO2 [15]. Finalmente, altas concentraciones de NO2 se asocian significativamente con mortalidad respiratoria [16, 17 y 18].

Con estos antecedentes, dos grupos de investigadores acaban de publicar sendos artículos en donde se demuestra que las regiones con mayores índices de NO2 son las que tienen las tasas de mortalidad por COVID-19 más altas tanto en EEUU [19] como en Europa [20] tal y como muestra el siguiente mapa de Europa, en donde Lombardía y la Comunidad de Madrid sobresalen claramente respecto a los niveles de NO2.

Y aunque, como dicen los respectivos autores de los mencionados artículos, son necesarios más estudios que profundicen en la relación entre los niveles de NO2 y la COVID-19, la extensa bibliografía previa acerca del daño respiratorio e inmunológico que produce este peligroso contaminante apunta claramente al tipo de políticas que hay que seguir si queremos disminuir la letalidad de la actual pandemia.

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